
Luego de tantos escritos, era hora de recurrir a la instrospección.
Está bien reír, así como lo esta llorar.
Esta bien amar, mientras sea de verdad.
Nos preocupan tanto los desenlaces, que nos olvidamos de disfrutar del desarrollo.
Creo que cualquier segundo es bueno para recomenzar.
Ver todo lo sucedido como la Precuela de algo; viéndolo de otra forma, podría ser la secuela de la que no fue la mejor la historia ni la peor.
Me da tanto miedo mirar hacia atrás y decir no hice nada, también me da miedo mirar hacia adelante sin saber si estoy preparado.
Aunque creo que la vida se trata de ir superando miedos. También me fui preguntando siempre, ¿Cómo sabemos cuándo en realidad estamos preparados? .
Avanzamos tanto sin darnos cuenta, para más adelante autosabotearnos entre pensamientos negativos y barreras que nosotros mismos nos planteamos.
Supongo que lo ideal es escribir en 1era o 3era persona, en singular o en plural. Pero qué pasa cuando somos la 3era persona de nuestra propia historia y solo nos dedicamos a observar.
Que pasa cuando sentimos que somos parte de un montón de personas con algo en común. Siento que quiero escribir para los protagonistas y para los protagonistas que sienten secundarios de sus historias.
Y creo que de eso siempre se trató mi forma de escribir, ya sea en el blog o en las notas de mi celular. En lo que aunque sea 10 personas leen y en lo que ni siquiera yo lo vuelvo a leer.
Creo que hoy puedo mirar hacia atrás y también hacia delante. Incluso a los costados para ver todo lo que conseguí.
Esto no es una nota de autoayuda, aunque si te ayuda leerlo, tómalo como quieras.
Lo lanzo como basado en hechos reales. Que sin narrar una historia, lo narra TODO.
Quiero seguir escribiendo, pero creo que esto termina bien aquí.
Todo que leíste antes, fue hecho desde la nota de mis celulares. Creí que se quedaría ahí.
Pero sin darme cuenta ya estaba volviendo a descargar la aplicación para publicar en el blog.
Y ya estando acá, quise agregar algo más. Estas no son las palabras de alguien deprimido en tiempos de Pandemia.
Es de alguien que vio que tan mal se podía sentir y también que tan lejos puede llegar.
Es divertido lo que sucede cada vez que escribo en el blog. Me atemoriza la idea de que personas cercanas lean lo que escribo (aunque muchas veces soy yo mismo el que comparte el link).
Creo que lo que me atemoriza es que vean el como puedo divagarme escribiendo.
Extraño escribir como cuando publique «Ella» pero siento que no necesito forzar nada.
Si ya leíste más escritos de «El Blog del callado» sigo en busca de ella, sigo pensando en el niño, planteandome con las conversaciones solo con la luna, explotando con las pandemias que siguen existiendo, amando las mágicas madrugadas. Por sobre todo sigo siendo el mismo. Pero continuar con las historias que deje inconclusas en este blog, son contenido para un siguiente capítulo.
Gracias por llegar hasta aquí.
Dejaré otra foto, pero esa sin descripción o mejor. Dejo la descripción a tu cargo.

Soy Joseca y creo que es buen momento para volver