
Por un momento pensé… esta vez no voy a escribir. No encuentro la fórmula. Esperaré a que surjan ideas.
Pero, llegó. Llegó el momento en el que calló el ruidoso y habló el callado, hizo su aparición la mágica madrugada que me hizo hablar sobre Ella.
Pero, aunque aún no la encontré hoy no toca hablar de ella. Hoy toca hablar de Él o en todo caso del Mini Él.
O como me gusta llamarlo.
El niño que conquistó el universo
No recuerdo muy bien como lo conocí , solo recuerdo la conversación que tuve con él. Lo escuché silbar una dulce melodía. Una que me atrapó.
También tenía una sonrisa que brillaba más que sol. y unos ojos que te mostraban tu alma, como si fuera un espejo.
Y entonces… viéndolo, tan espléndido. No pude evitar preguntarle si sabe algo de ELLA.
El niño se limitó a responderme ¿Ella? y yo solo pude decirle, Si ¡Ella!
El niño sonrisa de Sol me dijo que conoce a muchas ellas. Me dijo también que conoció toda la descripción de Ella… Pero en varias ellas. Aunque su ella favorita es su madre
Frustrado, me sentí decaído; pero no rendido.
El niño llevaba un extraño valde de aluminio. Me llamó la atención como él lo cuidaba y le pregunté que llevaba ahí. Él solo me dijo… aquí traigo los secretos del universo.
Solté una feroz carcajada y rápidamente la acompañe por unas disculpas hacia el ofendido niño.
Pero, aún curioso le consulté… -¿Por qué dices que tienes los secretos del universo?
Él me contesto sin vacilar que escuchó en un programa de los adultos que uno al encontrar los secretos del universo, podría ser Feliz.
y al instante me mostró lo que llevaba en su valde.
Para mi sorpresa… Solo llevaba la foto de 2 bellas mujeres; una mucho mayor que la otra, unas galletitas, un yogurt, una pelota de Tenis bastante gastada y un ukulele.
Luego, me lo explico… La mujer mayor era su abuela que falleció hace un año y la menor era su Mamá que estaba a punto de dar a luz.
Las Galletitas y el yogurt eran su merienda favorita.
y la pelota se la regaló su Papá para que jueguen siempre.
El Ukulele lo compró ahorrando cada monedita que ganaba haciendo mandados.
Luego de su explicación, me sonrió amablemente y se fue.
Y en ese momento lo comprendí. Comprendí que el niño tenía esa respuesta que todos queremos encontrar.
Estamos tan ocupados buscando verdades, como vivir o en mi caso también queriendo encontrarme con ELLA y así nos olvidamos de la verdadera formula para ser feliz.
Olvidamos que no hace falta demasiado.
Olvidamos lo bello que es ver a quienes amamos… Aunque a veces solo sean en recuerdos.
Olvidamos el manjar celestial que representa nuestra merienda favorita, sin importar su simpleza.
Olvidamos que a un regalo lo hace grande el gesto.
Olvidamos lo hermoso que es conseguir algo por lo que luchamos y como la música puede salvarnos de un bajon
Olvidamos la maravillosa fórmula de la felicidad y digo olvidamos… porque de niños aunque sea una vez la conocimos.
Lo que escribí hoy quizá no tuvo la misma profundidad o la misma intensidad.
Pero, enserio necesitaba hablarte del niño que conquistó el universo. Tal vez su lección también te sirva a ti.
Porque para mi, hablar con aquel niño fue como una caricia a la infancia, como un beso a los recuerdos y un abrazo al corazón.
Solo lo describí con la sonrisa de sol y los ojos espejo. Porque cada uno percibimos de una forma a nuestro niño o niña.
y vos ¿Qué quisieras preguntarle a tu niño o niña?

Soy José Martínez y quiero ser como El niño
2 replies on “El niño…”
Me encanta!! La felicidad está en los detalles pequeños y siempre tan cerca de nosotros!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Totalmente!!!
Me gustaMe gusta